Djokovic vs Australia ¿Cómo el tercer deporte más popular del mundo se ha visto envuelto en un debate sobre COVID, regulaciones estatales y reputación?

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Para que se hagan una idea, 1.000 millones de personas se consideran seguidoras del tenis, uno de los deportes más populares del mundo y que ha llevado al estrellato y la adoración a figuras como Roger Federer y Serena Williams. Un deporte muy competitivo y que demanda especial capacidad atlética a quienes los practican. 

Se estima que es jugado por millones de personas de manera recreacional y sus 4 Grandes, o torneos de Grand Slam, tienen audiencias cada vez más nutridas, incluso rompiendo records de transmisión durante el Abierto de Francia en el 2020.

La popularidad del deporte la ha caracterizado un aura de perfección alrededor de sus jugadores, personas que por su disciplina, rudeza y dificultad de juego se han convertido en referentes de marcas deportivas, patrocinadores y países enteros que les celebran cada gran victoria. 

Los tenistas más populares dejan de ser meras celebridades para convertirse en modelos a seguir de generaciones venideras. Es un contrato tácito con la fama.

Por eso no es de extrañar que de cara al primer Grand Slam (GS) del año, El Abierto de Australia (AO) tenga la mirada de todo el mundo deportivo, en especial cuando por primera vez desde el inicio de la pandemia, los estadios volverán a estar abarrotados de fanáticos que se han vacunado y han cumplido con los mandatos de las autoridades.


Un poco de contexto deportivo 

El tenis masculino ha sido dominado por cuatro jugadores desde el año 2004, tres de ellos actualmente empatados con 20 victorias de torneos de Grand Slam, por lo que el AO podría suponer el desempate entre dos de ellos por el título del más ganador: Rafael Nadal y Novak Djokovic. 

Parece ser una premisa muy atractiva para el torneo que arranca el 17 de enero, pero en las últimas horas una nueva arista ha convertido esta conversación en la coyuntura mundial más seguida por medios e internautas por igual.

¿La razón? A Djokovic se le ha negado la entrada a Australia por no cumplir con las normas exigidas por el gobierno en relación a la vacunación contra COVID-19, a pesar de haber recibido una excepción médica de ingreso.

Este nuevo debate sobre la vacunación está lejos de terminar. Es por esto que el equipo de buho™ Clarity for Leaders quiso analizar las repercusiones que esta coyuntura puede llegar a tener en la reputación de deportistas, deporte y torneo y los escenarios a los que se podrían anticipar los actores de interés de acuerdo al comportamiento de medios y ciudadanía en futuros eventos masivos/deportivos.

Esto fue lo que encontramos:


Los medios de comunicación amplifican la voz crítica de la ciudadanía hacia las medidas contra el COVID y la reacción del gobierno Australiano

En medios digitales se han registrado más de 57K noticias sobre el “caso Djokovic” con un alcance potencial de 256.6B (Mil millones).  Medios de comunicación como la BBC, abc.net, 7 news, the age y The Guardian han participado en el cubrimiento, en el que se ha hecho énfasis en la cancelación de la visa al deportista, en las acciones legales tomadas por Djokovic y las reacciones que se han generado por la exención de la vacuna para ingresar al país.

 

Algunos medios han replicado al Gobierno, a través de la ABF (Australian Border Force) y el Primer Ministro, Scott Morrison, para explicar el porqué de la decisión, haciendo referencia, por ejemplo, a la responsabilidad de los viajeros de adherirse a las reglas y a que Djokovic no sería tratado de manera diferente a otros viajeros.

En términos de interacciones, se destaca principalmente el papel de la BBC: tres notas publicadas por este medio han registrado el engagement más alto en el cubrimiento, con más de 537K interacciones. 


Este contenido, además de dar el contexto, ha hecho referencia a la molestia previa expresada por ciudadanos australianos, quienes han criticado al Gobierno por “permitir que los famosos hagan lo que quieran mientras la gente común permanece separada de sus seres queridos”.


De esta manera, las afirmaciones de ciudadanos en el cubrimiento mediático que hacen alusión a las estrictas reglas y medidas de aislamiento a las que han sido sometidos, han llevado a cuestionar el manejo de la pandemia por parte del país, poniendo en evidencia una inconformidad hacia el manejo “no equitativo” de las restricciones en ocasiones previas.


Cualquier momento es un buen momento para recordar la importancia de la vacuna y las reglas del juego.

En medios de comunicación, las tendencias son mucho más cerradas y se plantea la pertinencia y necesidad de contar con un esquema de vacunación completo porque así lo ha requerido el gobierno australiano y porque es lo mejor para todos.

Los artículos registrados no abren el debate a otras posturas respecto a la vacunación, mientras que sí lo hacen a la forma en cómo fue tratado el deportista.

El 80% de las notas ha hecho un cubrimiento neutral. Los medios de comunicación en su gran mayoría han hecho un seguimiento minuto a minuto y han reportado cada una de las acciones y declaraciones de las partes. Asimismo, han sido rigurosos en dar el contexto sobre lo ocurrido y sobre las medidas que se han adoptado en Australia para contrarrestar la pandemia. 

Para algunos medios franceses el trato dado fue similar al de un terrorista, mientras que medios británicos afirman que era necesario sentar un precedente de tal magnitud para que quede claro que por encima de la ley no hay nadie.

En redes sociales se registra un 8% de favorabilidad en la conversación, liderado principalmente por Scott Morrison primer ministro de Australia y otros políticos del país quienes reafirman la importancia de la vacunación en sus publicaciones, sumado que nadie está por encima de las leyes del Estado.

Es relevante el papel del Primer Ministro; su post tuvo el engagement más significante: 57.7K interacciones. En esta publicación, destaca la baja tasa de muertes por COVID en el país para hacer énfasis en la importancia de seguir las reglas. 


Djokovic tiene responsabilidad, pero su postura frente a la vacunación no hace parte del debate de fondo

Aunque se evidencia una clara polarización en la conversación de los usuarios, el caso de Djokovic, más allá de desatar un discurso de responsabilidad social en torno a las vacunas en las personas que tienen algún tipo de influencia pública, ha centrado la atención en el trato equitativo que esperan recibir los ciudadanos. 

Del cubrimiento actual se registra que cerca del 12% critica la posición del deportista al no ser claro respecto al haber sido o no vacunado y lo tildan de irresponsable ya que su actitud no sirve de ejemplo para que otras personas accedan a la vacunación.

Del contenido negativo, destaca que algunos medios han criticado al gobierno australiano por otorgar, en un primer momento, un permiso para que el jugador entrara al país y pudiese competir en el AO. Enfatizan en que las reglas son para todos y permitirle la entrada a Djokovic se planteaba como una incoherencia de cara a sus propias reglas.

Para la ciudadanía, el gobierno tiene responsabilidad en lo que ocurre a nivel humano con el deportista y este caso solo evidencia las barreras de comunicación que hubo entre el Gobierno y los organizadores del torneo para garantizar la realización del mismo sin inconvenientes. 

Un torneo que desde la perspectiva económica genera ingresos importantes para el país y que gracias a esta polémica puede verse perjudicado.

El efecto colateral es la afectación a la popularidad del serbio en un país donde ya es popular y en donde ha ganado nueve veces el AO. Allí llegó con la intención de ser el segundo jugador, después de Nadal, en ganar el mismo GS en 10 oportunidades.

En redes sociales la desfavorabilidad en la conversación llega al 47%. Aunque el comportamiento del deportista es criticado y muchos lo tildan de anti vacunas e irresponsable, la gran mayoría de publicaciones están en contra del gobierno australiano, su permiso inicial de entrada a Djokovic y posterior revés. En redes, periodistas y medios de comunicación (los stakeholders de mayor alto alcance en la conversación) han tildado el procedimiento contra Djokovic como sobreactuado y desproporcionado.


Djokovic vs Australia: Una conversación polarizada en redes sociales

En redes sociales se han registrado 387K publicaciones, con un alcance potencial de 9.3B y 2.4M de interacciones. En la conversación, que se ha desarrollado principalmente en Twitter, se evidencia una polarización en términos de reputación, tanto para Djokovic como para el Gobierno de Australia. 

Por un lado, algunos usuarios han destacado el papel del Gobierno al no dejarlo entrar, asegurando que las reglas deben aplicarse de manera equitativa. Sin embargo, también se han registrado comentarios que critican la imagen del Gobierno, cuestionando la “humillación” y “discriminación” a las que ha sido sometido el jugador.

Respecto a la reputación de Djokovic, algunos usuarios lo han criticado por no presentar de manera apropiada pruebas que le permitan ingresar al país sin estar vacunado, mientras que otros han utilizado las redes para solidarizarse afirmando, por ejemplo, que el jugador ha sido utilizado “para intimidar a otras personas” en torno a las reglas estrictas impuestas por el Gobierno en términos de salud pública.  



Expertos, abogados, miembros del Gobierno y periodistas han sido los principales involucrados en la conversación.

Destaca el contenido publicado por el investigador y experto Eli David debido a su nivel de engagement (58.2K), quien ha cuestionado al Gobierno por la interrogación y retención en el aeropuerto a las que fue sometido Djokovic.

Por otra parte, periodistas como Piers Morgan y Oliver Brown se han destacado por las interacciones que han generado sus posts. El contenido publicado por ellos ha buscado, en su mayoría, informar sobre la posición del Gobierno, explicando el porqué de la decisión. Por el contrario Avi Yemini muestra apoyo a Djokovic al presentarlo como un preso político en Australia. 


Esta no es una conversación deportiva: es un debate sobre las necesidades de la sociedad civil y las decisiones que toman sus autoridades

212.9K autores individuales han participado en la conversación en redes sociales. En las tendencias registradas se evidencia la polarización de la discusión respecto a la vacunación y la obligatoriedad de la misma. 

Se presentan hashtags como #YoNoMeVacuno y #GetVaccinated cada uno con un promedio de 900mil de alcance y una participación de más de 500 usuarios.

Se plantea por un lado la discusión sobre la utilidad y pertinencia de las vacunas, ya que hay cuentas que apelan a la falta de estudios y resultados concluyentes sobre la inmunización y por otro lado cientos de cuentas afirman que las vacunas sí sirven y que nadie debe estar fuera del esquema y que básicamente si Djokovic no quiere acceder a la vacunación pues “que no juegue y asuma la responsabilidad de su decisión”.  

Los usuarios también han replicado en redes la posición de Rafael Nadal sobre el caso, quien cuestionó la decisión de Djokovic de no vacunarse.

Aunque se han registrado algunos comentarios que se limitan a compartir las palabras de Nadal, en menor medida, los usuarios le han pedido a otros deportistas solidarizarse con Djokovic y no jugar el Australian Open.


¿Qué podemos concluir de este análisis y qué se puede esperar alrededor de la reputación del deportista, el gobierno australiano y del torneo? 


La coyuntura del COVID-19 crea un precedente en el mundo del deporte y como lo demostró la organización de los Olímpicos de Tokio 2020, realizados en el 2021, la vacunación es primordial si se desea participar en eventos masivos. 

No obstante, ese ya es un debate que trasciende y permea a la esfera deportiva, sus normativas y procedimientos. Pero que sobre todo, pone retos a los organismos encargados de regular y coordinar el relacionamiento entre Gobierno, espectadores y participantes. 

Ya hemos dicho que la conversación ha centrado la atención en el trato equitativo que esperan recibir los ciudadanos. Sin embargo, numerales como #DjokovicOut #Novax y #NovaxDjokovic dimensionan el impacto reputacional que puede tener la figura del tenista dentro del público Australiano. Aun así, el numeral #FreeNovak presenta la postura contraria. 

En países donde se han mantenido reglas estrictas de aislamiento, la ciudadanía tiende a valorar más y a exigir un trato igualitario, sin importar de quién se trate. Por esta razón, los jugadores, los organizadores del torneo y el Gobierno tienen la responsabilidad de proporcionar información transparente, con el propósito de cuidar su reputación.

El torneo también ha sufrido indicios de cambios reputacionales en menor medida. Numerales como #BoycottAusOpen invitan a los ciudadanos de Melbourne a protestar  contra las autoridades que permitieron el trato preferencial al tenista no yendo a ver los partidos o manteniendo silencio cuando el tenista es mencionado.

 

El  sentimiento de ira, que lideró la conversación con el 45%, surgió precisamente por la falta de información clara sobre lo que estaba ocurriendo; algunos usuarios cuestionan, por ejemplo, la exención de Djokovic, el permiso otorgado por el Gobierno y luego su posterior revés. Ellos exigen explicaciones en torno a ese trato “no equitativo” teniendo en cuenta las reglas que han seguido los ciudadanos en Australia.  

El papel de los medios ha sido informar a los usuarios amplificando el mensaje de los diferentes actores de interés involucrados en el caso. La ciudadanía ha mostrado una postura clara desde dos perspectivas. En primer lugar, algunos usuarios han defendido al deportista, cuestionando el trato que ha recibido solo por el hecho de no estar vacunado. Por otra parte, se ha criticado al deportista, asegurando que debe asumir la responsabilidad de sus decisiones y cuestionando la claridad de la información otorgada para obtener la visa.

Lo cierto es que el papel mediático alrededor de la coyuntura ha sido fundamental para posicionar al evento como el Australian Open más esperado en la historia de los Grand Slam. Sea porque Djokovic participe o no, pierda o gane el torneo. El poder influenciador del deportista se ve reflejado en el volumen de datos que ha generado la controversia. 



Volumen de menciones a Djokovic desde el 4 de enero hasta el 6 de enero cuando se anunció su apelación a la decisión del Gobierno de Australia
 

El futuro del deporte en la Pandemia

Este tipo de casos pueden sentar precedentes en otros países que albergan eventos de magnitud similar. Hace un par de días, Emmanuel Macron aseguró en una entrevista que estaría dispuesto a fastidiar a quienes no estén vacunados. Francia es anfitriona del segundo Grand Slam del año, Roland Garros.

Torneos como el Mundial de Fútbol de Qatar 2022 en Noviembre o los próximos Olímpicos de Invierno en China que inician en febrero, podrían verse envueltos en controversias similares si los grupos de relacionamiento estratégico no están al tanto de las normativas de sus países y las excepciones en cuanto a los procesos que garanticen la bioseguridad de todos frente al COVID-19.

México, por ejemplo, tiene el Abierto Méxicano en Acapulco que hace parte del calendario ATP 2022 y el año pasado albergó la final de la WTA en Guadalajara por lo que la conversación se hace pertinente para América Latina y los organizadores de eventos masivos en la región. 

Lo más importante es que todos deben estar alineados y blindados desde diversos frentes para evitar repercusiones en relación al trato no equitativo de las personas involucradas en sus actividades. Y esto incluye por supuesto a los ciudadanos que cada día suman más voces contra la injusticia social. Voces que, cuando logran ser lo suficientemente fuertes, encuentran eco y aliados en medios de comunicación e influenciadores dispuestos a dar el debate por ellos y poner en la agenda política sus intereses como sociedad. 


Camila Gutierrez
Lider de Proyectos en buho™ Clarity for Leaders
Oscar Jaimes Navarro
Director de Comunicación Externa en buho™ Clarity for Leaders 
Diana Jaramillo
Consultora de Estrategia en buho™ Clarity for Leaders

 

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